Escuela de Humanidades, LICH - Laboratorio de Investigación en Ciencias Humanas

Apertura del Segundo Congreso Internacional de Ciencias Humanas: En la búsqueda de una vida feliz y bella

Las autoridades de UNSAM inauguraron el Segundo Congreso Internacional de Ciencias Humanas que se desarrollará durante tres días en el campus Miguelete. El panel de apertura estuvo a cargo de destacadxs investigadorxs de Conicet que disertaron acerca del buen vivir, la expoliación de recursos naturales, el valor documental de los archivos y la importancia de los saberes populares para las Humanidades.

Comenzó el Segundo Congreso Internacional de Ciencias Humanas en el campus Miguelete de UNSAM. Durante el 9, 10 y 11 de noviembre se desarrollará este gran encuentro de las Humanidades para el que se esperan cerca de un millar de asistentes, más de setecientas ponencias, además de gran cantidad de paneles, conferencias y actividades artísticas. El acto de apertura estuvo a cargo del rector, Carlos Greco, la decana de la Escuela de Humanidades, Silvia Bernatené, y la directora del Laboratorio de Investigación en Ciencias Humanas (LICH), Silvia Grinberg.

Al inaugurar la jornada el rector destacó la labor de las Humanidades a la hora de enfrentar grandes problemas sociales como la inequidad, la desigualdad y la pobreza, temas que no se pueden reducir a cuestiones económicas. Y resaltó el trabajo esencial de las disciplinas de las Ciencias Humanas para darle sentido al saber. “Durante la pandemia el sistema científico y académico estuvo muy activo en responder grandes interrogantes de la humanidad, que era básicamente si íbamos a seguir existiendo. Pero no son respuestas sólo materiales que tienen que ver con la vacuna o el test, sino respuestas que tienen que ver con reflexionar sobre qué sentido tenemos sobre este mundo”.

A su turno la decana Silvia Benatené se refirió al valor del trabajo colectivo de todos los claustros de la Escuela de Humanidades para la concreción de este gran encuentro como una invitación al diálogo entre disciplinas diversas. “El título del Congreso es una puesta en valor de la tradición, de la relectura, de volver a pensar desde los clásicos sobre los problemas que tenemos entre manos. Pero también hay una innovación vinculada a la interdisciplina”. En el mismo sentido, Grinberg afirmó que “esta es una oportunidad para escuchar por un rato lo que hacen otros en otras disciplinas que no están tan ligados a lo que hacemos nosotros. Eso siempre nos invita a imaginar el futuro, y necesitamos desestabilizar el futuro y quitarle la ilusión de transparencia, porque a veces parece que el futuro ya está escrito”.

Luego de la bienvenida institucional, tuvo lugar la primera de actividades plenarias, titulada “Perspectivas sobre investigación en Ciencias Humanas”, a cargo de Diego Hurtado de Mendoza, viceministro de Ciencia Tecnología e Innovación de la Nación, Mario Pecheny, vicepresidente del CONICET, Elizabeth Jelin, socióloga especialista en movimientos sociales y estudios de las memorias de represión política, y Gloria Chicote, directora del Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de La Plata. Lxs cuatro investigadorxs plantearon diferentes inquietudes que de alguna manera constituyen temas centrales de la agenda de las Humanidades, como por ejemplo las cuestiones que tienen que ver con el logro del buen vivir, la expoliación de recursos naturales de nuestra región, la posibilidad (o no) de democratización de los archivos a partir de su digitalización y la importancia de considerar desde las ciencias los saberes populares sin una mirada extractivista.

Mario Pecheny inició el panel planteando el rol de las Humanidades para pensar los problemas actuales que se abren en este momento de la pos pandemia. “Estamos en un momento de incertidumbre radical, de no tener puntos de referencia que nos permitan ubicarnos, por las crisis del capitalismo, de las jerarquías de género, el Covid y el cambio climático. Todo esto hace que se desestructuren los parámetros que tenemos para vivir el presente y para pensar el futuro e inclusive para pensar con perspectiva sobre nuestro pasado”, reflexionó el investigador. Asimismo retomó el título del Congreso, “Actualidad de lo clásico y saberes en disputa”, para repasar preguntas que las tradiciones del saber se plantean desde hace siglos y que hoy se reactualizan a la luz de las encrucijadas del presente. “Preguntarnos por la Justicia, por la corrupción de los regímenes políticos, por las condiciones que hacen posible la vida feliz además de la vida en común, la vida bella y la vida buena, y la pregunta por la ética. La actualidad de lo clásico tiene que ver con pensar la polis, lo político, quiénes entran y quiénes no en un mundo neoliberal en el que se piensa que hay seres, categorías de población, e inclusive espacios, que son superfluos y que podrían no estar en este planeta”.

Por su parte, Diego Hurtado se refirió a las diferentes crisis de nuestro tiempo: del capitalismo (desatada a partir de la finaciarización de la economía que comienza a darse a partir de la década del ochenta); la climática (debido en buena medida al calentamiento global); la sanitaria (puesta en evidencia con la pandemia por el Covid19); y finalmente las crisis energética y alimentaria (agudizada por la guerra entre Rusia y Ucrania). “Estamos en un punto de bifurcación del capitalismo. El mundo puede seguir transitando la monopolaridad, de la cual América Latina sabe que no va a poder sacar mucho de esas relaciones de poder, o la multipolaridad, que puede representar una oportunidad para la región. Pero que también abre muchos interrogantes en el camino”. Hurtado planteó la inquietud acerca del lugar de nuestra región como un espacio de extracción de recursos. “¿Quién va a pensar esto sino las ciencias Humanas?”, formuló de manera retórica e invitó a transformar las prácticas de producción de conocimiento para poder transferirlas a sectores que, al quedar fuera de la economía de mercado, generan actividades de la economía popular y solidaria.

Gloria Chicote se refirió a la importancia del tema del archivo para las Humanidades, sobre todo en un momento en que avanza la digitalización de una ingente cantidad de materiales heterogéneos, cruciales para la investigación. “El paso de lo analógico a lo digital en los archivos en Ciencias Humanas y Sociales puede dar la ilusión de apertura y democratización, y en algunos casos así es, pero lo que muchas veces sucede es que se vuelven a producir inequidades”. Esto además de las desigualdades ya existentes por las múltiples expoliaciones que han sufrido las regiones “periféricas”, por lo que muchos de sus legados culturales se encuentran alojados en museos de Europa y Estados Unidos, lo que genera es una asimetría que no se puede saldar ni siquiera con la digitalización de los archivos expropiados.

Finalmente, Elizabeth Jelín hizo referencia a las múltiples temporalidades que existen para abordar temas sociales. “No tenemos momentos puros. En cualquier situación vamos a tener una confluencia de procesos que vienen de más larga data, con cosas que van hacia el futuro y otras que dominan, las consolidadas”. Pero también retomó el tema de la expoliación y expropiación, tratadas por Hurtado y Chicote, para echar a una mirada crítica a la forma en que las Humanidades y las Ciencias Sociales muchas veces hacen uso de los saberes de los sujetos a los que investigan. Por eso resaltó, además de los saberes científicos y académicos, los que provienen de los sectores populares. “Los saberes académicos no tienen que ponerse por encima de los saberes de la vida”, concluyó.

La actividad inaugural cerró con un intercambio de reflexiones entre el público asistente y lxs investigadorxs, y dio pasó al inicio de las sesiones de ponencias de los Grupos de Trabajo que se desarrollarán durante los tres días del Congreso.

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Nota actualizada el 9 de noviembre de 2022

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