Haydée Echeverría

Escuela de Humanidades

Licenciatura en Psicopedagogía UNSAM: Aprender de la ética

La Licenciatura en Psicopedagogía de la Escuela de Humanidades es la única carrera del país que busca formar profesionales capacitados en los aspectos bioéticos de la profesión. Con una fuerte impronta territorial, la propuesta hace foco en el aprendizaje en contextos de pobreza.

Por Gaspar Grieco | Fotos: Pablo Carrera Oser

Orientada a promover una conducta ética en la investigación y en el cuidado de la vida humana, animal y vegetal, la bioética es una disciplina que debe su nombre al filósofo alemán Fritz Jahr, quien introdujo el término en 1927 cuando estudiaba la relación entre los seres humanos y los animales. A partir de ese momento, las nociones éticas sobre la vida ingresaron al ámbito científico.

En 1979, los científicos estadounidenses Tom L. Beauchamp y James F. Childress formularon cuatro principios de la bioética para la relación médico-paciente que hoy son la base de cualquier tratamiento clínico: autonomía, no maleficencia, beneficencia y justicia. Pero fue en Latinoamérica donde se promovió una nueva noción de bioética. En 2005, la incorporación de la dimensión social de la salud a los problemas propios de la región quedó plasmada en la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la UNESCO.

A esos estándares responde la Licenciatura en Psicopedagogía de la UNSAM: la única carrera del país que busca combinar en todo su plan de estudios los principios de la bioética con las ciencias del aprendizaje. Al respecto, la directora de la carrera, Haydeé Echeverría, cuenta: “La bioética latinoamericana está relacionada con las poblaciones vulneradas y nuestra carrera busca aproximarse a esta problemática. Tenemos en nuestra región una historia muy trágica de avasallamientos de derechos y nosotros queremos recuperar esa idiosincrasia latinoamericana en los conceptos de bioética”.

Haydeé Echeverría

Ideada para promover la reflexión sobre los conflictos bioéticos que afectan las cuestiones del desarrollo humano, la carrera cuenta con un grupo interdisciplinario de docentes que trabajan ininterrumpidamente sobre diversas propuestas. Cada 20 días y durante todo el ciclo lectivo, el Grupo Interdisciplinario en Bioética y Derechos Humanos se reúne para estudiar la temática de la bioética en relación con la enseñanza de cada materia y determinar qué aspectos deben ser tomados en cuenta en las clases.

Creada en 2001, la carrera tiene tres enfoques estratégicos: comunitario, preventivo y educativo. A través del primero y gracias a los convenios firmados por la UNSAM con distintas entidades, los docentes y los alumnos realizan tareas de acompañamiento social en centros sanitarios, escuelas públicas y hospitales del partido de San Martín. “Nuestra idea es abrir el consultorio y salir de la instancia vincular del uno a uno. En el distrito conviven comunidades bolivianas, paraguayas y peruanas, y cada una tiene un sistema de valores y representaciones acerca de lo que es la crianza de los hijos. Nosotros queremos respetar eso, fortalecer lo positivo y ayudarlos en los aspectos que podrían ser de inadecuación en relación con el entorno en el que viven”, precisa Echeverría. El segundo enfoque está orientado a procesos de intervención temprana y habilita el trabajo con madres y bebés para la detección de posibles riesgos psicosociales y educativos en el campo del aprendizaje durante los primeros meses de vida. Al respecto, Echeverría destaca que “la idea es trabajar en prevención, para no ser invasivo en etapas posteriores”. Por último, el tercer enfoque les permite a los graduados de la Licenciatura trabajar junto con docentes de escuelas primarias y secundarias para facilitar la integración de alumnos con dificultades de aprendizaje “Necesitamos profesionales que puedan evaluar los pasos que los chicos van dando en su desarrollo psicopedagógico para poder impulsarlos al momento de afrontar las brechas sociales que generan la exclusión y que corresponden a circunstancias socioculturales que restan oportunidades”, precisa Echeverría.

La neuroética como disciplina esencial

La bioética se dedica a promover una conducta ética en relación con la investigación con personas y el cuidado de la vida. Con el avance de las neurociencias, en los últimos años surgió un nuevo campo del conocimiento relacionado con las implicancias éticas, políticas y sociales de la investigación aplicada al cerebro: la neuroética.

Dentro de la EH funciona el Centro de Investigaciones Psicopedagógicas Aplicadas (CIPA), que depende exclusivamente de la Licenciatura en Psicopedagogía. A través de este Centro se creó el Programa de Neuroética, dirigido por Marcelo Gorga, médico neuropediatra, licenciado en Filosofía y profesor de la materia Neurociencias Aplicadas al Aprendizaje.

Marcelo Gorga

Abocado a la difusión de los problemas bio- y neuroéticos en ámbitos académicos universitarios y externos a la universidad, Gorga explica: “Uno de nuestros grandes desafíos es poder darle a este nuevo campo de estudio —la neuroética— una perspectiva latinoamericana. La idea es llevar estas discusiones a los comités de bioética hospitalarios y al ámbito de la educación porque estos nuevos conocimientos acerca del cerebro tienen una implicancia directa en el aprendizaje y en el neurodesarrollo. Para eso, desde el Programa investigamos, difundimos y hacemos docencia en relación a la neuroética y brindamos, además, asesoramiento a docentes y alumnos de la carrera de Psicopedagogía, por ejemplo, en relación con aquellos aspectos conflictivos desde el punto de vista bio- y neuroético de sus proyectos de investigación”, agrega Gorga.

En relación con las etapas iniciales del neurodesarrollo, el especialista señala: “Los nuevos conocimientos acerca del cerebro nos muestran que la conducta de los niños es una propiedad emergente del funcionamiento cerebral. Sin embargo, si bien el estudio de los marcadores biológicos es necesario, no es suficiente para determinar si el comportamiento de un niño es ‘normal’ o ‘patológico’. Uno de los errores más comunes con los que el sentido común suele tropezar es el asociado a una concepción del determinismo biológico que sostiene que la condición genética de cada individuo determinará en forma inevitable su comportamiento. Sin embargo, la conducta no va a estar definida exclusivamente por los genes, sino también por el medioambiente en el cual la persona se desarrolla. Asimismo, la presencia de datos biológicos mensurables, sumada a los valores propios de cada comunidad, determinará si las conductas observadas en los niños son consideradas o no normales. El desafío es poder comprender cuáles son aquellos valores a partir de los cuales se consideran las conductas de las personas”.

Es claro, entonces, que el contexto social, político, cultural y ambiental de cada niño actúa directamente en la estructura del cerebro y sobre distintos mecanismos de plasticidad, “lo cual tiene implicancias éticas —señala Gorga— si se piensa que ese ambiente está atravesado por los valores propios de cada sociedad”. De este modo, se plantea la necesidad de que los principios propuestos por la neuroética trasciendan las fronteras de los laboratorios y de la bibliografía especializada y sean incorporados al debate en los centros de salud, las escuelas y las universidades.

Por último, el reposicionamiento del ser humano en el centro de los objetivos de la ciencia y la técnica es, según el especialista, otra cuestión clave para el campo de acción de la bioética y la neuroética: “El desarrollo científico y tecnológico ha adquirido una lógica propia que por momentos parece alejarse de las necesidades reales de las personas. En este sentido, para promover una reflexión profunda sobre el lugar que la ciencia y la tecnología deberían ocupar en nuestra sociedad, creo que sería relevante que se tomaran en cuenta las perspectivas propuestas por la bioética y la neuroética. Por eso, desde la UNSAM buscamos, por ejemplo, generar una reflexión sobre las implicancias éticas del estudio del neurodesarrollo en los contextos de pobreza, una condición propia de nuestra región”.

Nota actualizada hace 1 año

6 comentarios

  1. Gerardo dice:

    Muy buena nota. Gracias Haydee y Marcelo

  2. Graciela D'Ippolito dice:

    Excelente la nota.Trabajo en el Area educativa-considero los enfoques mencionados Esenciales.Cuantos cuatrimestres incluye la Licenciatura para Profesores especializados en pedagogia o education especial?

  3. Agustina Metri dice:

    Felicitaciones a ambos! Doy Psicopedagoga egesada de la UNSAM. Por motivos personales postergué mi Licenciatura para el año próximo que me jubilo como docente. Me estoy capacitado en Neurosicologia y Neurociencias. Me interesa saber cómo puedo internsrlizarme en el campo de la Bioética. Espetó vuestra respuesta. Un saludo afectuoso!

  4. Patricia dice:

    Excelente la nota. Necesitamos tanto los docentes que nos capaciten sobre el tema. En ocasiones es tan poco lo que sabemos. Y somos nosotros los que pasamos 20 hs semanales con los chicos. Agradecería alguna charla al menos o capacitacion. Gracias

  5. Luciana dice:

    Muy interesante, estoy a dos finales de recibirme de Psicopedagoga, me interesa recibir información sobre el plan de estudio, acreditación, tiempos y costos.
    Desde ya muchas gracias,muy buena la nota!!!
    Saludos

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