Escuela IDAES

Flavia Costa: “Tenemos que preguntarnos si realmente queremos que las máquinas nos reemplacen en actividades que nos gusta hacer”

Conversamos con la docente e investigadora de Escuela IDAES sobre los desafíos que plantea el desarrollo y la masificación de la Inteligencia Artificial.

Hace algunas semanas se liberó al público el uso de Chat-GPT, una herramienta conversacional basada en inteligencia artificial que genera producciones lingüísticas sorprendentemente similares a las de un hablante humano. Inmediatamente se despertaron intensos debates sobre los usos de este tipo de tecnologías que, de modo muchas veces casi invisible, ya están presentes en herramientas de negocios, aplicaciones médicas, plataformas de atención al cliente y muchas áreas más.

“Estamos frente a un momento en el que nos empezamos a dar cuenta de que vamos a empezar a convivir con individuos maquínicos cada vez más complejos, quizás, que aquellas personas que tratamos con ellos”, explica en este sentido Flavia Costa, investigadora de CONICET con sede de trabajo en la Escuela IDAES  y autora de “Tecnoceno. Algoritmos, biohackers y nuevas formas de vida“. La especialista agrega que “no son individuos maquínicos iguales que los individuos humanos:  no tienen sensaciones físicas, no tienen voluntad, probablemente nunca tomen conciencia en el sentido en que nosotros consideramos eso”. Aun así, remarca: “eso no quiere decir que no sean un complejo técnico capaz de operar y tener una capacidad de actuar muy específica, dentro del conjunto de las acciones humanas, y no humanas”.



El desafío, según Costa, está en encontrar la estructura de reglas e instituciones que puedan hacer que este tipo de desarrollos se aboquen a la solución de los problemas globales y locales, con una mirada antropocéntrica. En este punto, la investigadora destaca que “qué lugar van a ocupar estos individuos maquínicos dentro de nuestras sociedades, es algo que tenemos que acordar”, y acota: “hay que establecer una agenda de problemas, con valores asociados a esos problemas: ¿queremos que haya empleo o no queremos que haya empleo, queremos que sea antroprocéntrico o no antropocéntrico?”.

Por supuesto, no es la primera vez que la humanidad se encuentra frente a un gran cambio tecnológico que desafía sus formas de organización y subsistencia. Pero, a diferencia de otros progresos técnicos que reemplazaban el trabajo físico, como los relativos al transporte o la producción industrial, en este caso la novedad se da en que la inteligencia artificial podría llegar a reemplazar competencias simbólicas e intelectuales. “Para nosotros hay un orgullo en ser poetas, en ser  creativos, en ser fotógrafos” detalla Costa, y subraya: “¿efectivamente queremos que nos reemplacen en eso?”.  Esa discusión, asegura la experta, “ni siquiera la estamos pensando”, y añade: “tenemos una laboriosísima tarea por venir: cómo construir una sociedad habitable en la que seamos casi completamente reemplazables en nuestras capacidades productivas”. Esto, según ella “es un desafío político, social y cultural enorme”

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Nota actualizada el 28 de abril de 2023

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