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Coronavirus: Todo lo que tenemos que saber sobre las nuevas cepas

Claudia Filomatori y Lucía Chemes, científicas del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM explican cómo mutan los virus, cuáles son las características de las variantes del SARS-CoV-2 y cuál es la situación de las vacunas frente a estos cambios.

Por Gaspar Grieco. Fotos: Leandro Martínez. Ilustración: Sebastián Angresano (Anfibia)

El lunes 8 de febrero, dos nueva variantes del coronavirus fueron detectadas en el país en los hisopados de dos turistas argentinos que volvieron de Brasil. Las cepas brasileras denominadas P1 y P2, que son la nueva preocupación de la comunidad científica-médica a escala global, se suman a las variantes inglesa y sudafricana, que ya se expanden por varios países. Pero, ¿por qué se producen estas variantes? ¿Cómo hace el virus para mutar? ¿Qué tan peligroso es? 

Antes de la creación de la imprenta de Gutenberg (hacia mediados de 1440), los monjes copistas de los monasterios y abadías tenían la misión de copiar cada letra, cada dibujo y cada número de los textos sagrados en forma idéntica. Pero claro, estos monjes eran seres humanos y como sabemos que es de humanos equivocarse, es normal encontrar errores e imprecisiones en los libros del Medioevo. ¿Qué tiene ver esto con el Covid? El ejemplo se puede trasladar a los virus, la maquinaria de replicación y sus mutaciones. 

Todos los virus son agentes infecciosos microscópicos que solo pueden replicarse en el interior de células de otros organismos. Una vez que logran estar adentro de una célula, los virus utilizan su propia maquinaria de replicación para realizar muchas copias de su propio material genético, como el escriba que copia letra por letra del texto sagrado. 

La maquinaria de replicación de los virus no funciona de manera perfecta, por lo que las enzimas polimerasas que se encargan de su replicación suelen cometer errores. Cuando el copista se equivoca en una letra, el libro copiado deja de ser idéntico al original; del mismo modo, cuando estas enzimas virales cometen un error en alguna parte del código genético del virus, la copia deja de ser idéntica a la original y se produce una variante, que luego puede prevalecer o no.

Lucía Chemes

“Todos los virus mutan y la mutación es un proceso natural. La mutación ocurre casi siempre en el momento de la replicación. Nuestras células permiten al virus fabricar muchas más copias de su material genético, que luego se encapsulan y finalmente brotan de esas células nuevos virus que infectan a las otras células”, explica Lucía Chemes, científica y directora del Laboratorio de Biofísica de Proteínas y Motivos Lineales en el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (IIB) de la UNSAM.

En el caso del SARS-CoV-2, las variantes que hoy preocupan a la comunidad científica-médica son las brasileras, la inglesa y la sudafricana (ver recuadro). El coronavirus es un virus de RNA con un genoma de 30 mil bases, uno de los más grandes que existen. Se calcula que este virus tiene un ciclo de replicación cada 10 horas y en cada uno de esos ciclos puede haber al menos una mutación, como si hubiese 25,5 millones de monjes copiando la misma biblia en este preciso momento. Si es un virus diseminado por todo el mundo hace casi un año, todos los días hay cientos de miles de mutaciones. Entonces, ¿por qué sólo cuatro variantes son las que preocupan?

Claudia Filomatori, viróloga e investigadora del IIB de la UNSAM, aclara: “Las mutaciones se producen al azar en cualquier parte del genoma del virus y pueden ser neutras, perjudiciales o beneficiosas para el virus. Muchas mutaciones no son viables, solo cambia algo y ese genoma mutado no logra prevalecer. Hay otras que pueden ser perjudiciales para el virus y otras que pueden ser beneficiosas; es ahí adonde está el problema, porque si esa mutación se termina seleccionando y hace al virus más adaptable al medio surge una variante nueva”. 

Espigas y vacunas

Cómo ya te contamos en notas anteriores, el virus SARS-CoV-2 tiene en su superficie una proteína llamada Spike, la cual le da el aspecto de corona. Las células de los alveolos pulmonares tienen en su superficie receptores llamados ACE2 que funcionan como una especie de filtro con el exterior. Cuando el virus entra en el organismo se pega a las células de los alveolos pulmonares y las proteínas ACE2 y Spike se reconocen. Entonces, mediante un proceso llamado endocitosis mediada por receptor, los receptores de la célula permiten la entrada del virus. 

“La mayoría de las variantes se ven en la replicación de la proteína Spike. Esta es la proteína que interactúa con el receptor y es sobre la que actúan los anticuerpos que te genera la vacuna cuando estás inmunizado. El miedo de estas variantes es que al cambiar la secuencia de esta proteína Spike por las mutaciones, los anticuerpos que vos generás con la vacuna ya no funcionen para neutralizar a la nueva proteínas que producen esas variantes”, dice Chemes.

Claudia Filomatori

Un estudio recientemente publicado en la revista Nature indica que las vacunas Pfizer-BioNTech y Moderna (Estados Unidos) son “ligeramente menos eficaces” contra las variantes del Reino Unido y Sudáfrica. Al mismo tiempo, Sudáfrica suspendió la aplicación de la vacuna desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford (Inglaterra) tras demostrar baja eficacia contra la cepa sudafricana. Sputnik (Rusia), en cambio, está demostrando una buena respuesta a estas cepas. 

La buena noticia es que no es demasiado complejo para los laboratorios modificar sus vacunas para luchar contra las nuevas cepas. “Como son todas vacunas de diseño, vos identificás que tenés ciertas mutaciones en la proteína Spike y las insertás en la plataforma que utilizás para producir tu vacuna”, cuenta Filomatori, quien también integra el equipo que está produciendo la vacuna en la UNSAM.

La vacuna de la UNSAM, que utiliza una tecnología basada en proteínas recombinantes, está cerca de finalizar la fase preclínica. “Estamos trabajando en un formato que podamos cambiar para adaptar la vacuna a la cepa que sea más prevalente acá”, dijo Juliana Cassataro -directora del proyecto- en declaraciones a la prensa.

En síntesis, es necesario dejar en claro que las mutaciones se producen de manera natural en todos los virus y  que “es muy probable que en el futuro aparezcan nuevas variantes” del SARS-CoV-2, como afirma Filomatori. De hecho, los registros muestran que el virus que circula en la Argentina es diferente al que comenzó a diseminarse en Wuhan, allá por el lejano diciembre de 2019.

Variante del Reino Unido

B.1.1.7: Detectada por primera vez en el Reino Unido en septiembre de 2020, hoy circula en 75 países. Los registros muestran una velocidad de transmisión de un 50% a un 75% más alta que las variantes anteriores. 

Variante de Sudáfrica

B.1.3.5.1: Detectada en Sudáfrica en octubre de 2020. Actualmente, se ha detectado en 32 países. Estudios preliminares sugieren que esta variante tiene una mayor transmisibilidad y que las vacunas de Moderna y BioNTech Pfizer son “ligeramente” menos efectivas contra esta variante.

Variantes de Brasil 

P.1: Detectada en enero de 2021, se originó en la ciudad de Manaos y en el Amazonas y se expandió inicialmente en Brasil alcanzando a 14 países. Los datos preliminares sugieren una alta incidencia de reinfecciones. Todavía no hay datos sobre su transmisibilidad o virulencia.

P.2: Originada en Rio de Janeiro en junio de 2020, se expandió en Brasil, particularmente en los estados del Nordeste, Sudeste y Sur.

Nota actualizada el 17 de febrero de 2021

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