UNSAM Edita

“La función del psicoanálisis hoy es dar lugar al deseo”

Conversamos con Catherine Millot, filósofa de formación, alumna de Jacques Lacan, psicoanalista y autora, entre otros libros, de “La Vie avec Lacan” (2016). En UNSAM Edita acaba de publicar “La lógica y el amor. Y otros textos”, donde reúne diversos escritos que dan cuenta de su trayectoria.

Por Nathalie Jarast

El libro presenta un recorrido de diversos artículos a lo largo del tiempo y de su vida, ¿qué la llevó a compilarlos en un libro?

Desde hace mucho tiempo escribo pocos artículos para disponer de tiempo para escribir libros.  Los artículos que he reunido aquí responden en su mayor parte a mi interés por rendir homenaje, en distintas circunstancias, a mis amigos o a personas que admiro, como Jean-Noël Vuarnet, Klossowski, Sollers, Quignard, Pachet, Jacques Le Brun, Anne-Lise Stern y, naturalmente, Lacan. También están Bataille y Foucault, a quienes he estudiado y cuyo pensamiento ha sido muy importante para mí, así como también Genet. Salvo Genet y Bataille, sostuve encuentros con todos los demás y, en el caso de algunos, los frecuenté durante mucho tiempo. Esta colección reúne casi la totalidad de artículos que he escrito durante estos veinte últimos años y son, en efecto, un testimonio de mi trayectoria.

Usted afirma que su orientación hacia el psicoanálisis fue tras haber conocido a George Bataille, ¿cómo fue la influencia de Bataille en ese devenir?

Por desgracia no tuve encuentros personales con Bataille, sino solamente con sus textos, cuando tenía 20 años. No creo que haya sido esa lectura la que me condujo al análisis, pero sí fue la que me orientó hacia los místicos, en particular hacia Teresa de Ávila y Meister Eckhart. En mi caso, fue de gran peso la importancia que para Bataille tuvo la experiencia interior. En mi libro Abismos ordinarios relaté justamente una experiencia interior particular, que, entre otras cosas, me condujo al análisis, a causa del enigma que esa experiencia representaba para mí. En particular, me condujo hacia Lacan, cuyo pensamiento, sin duda, entraba en resonancia con la lectura de Bataille. Hay un parentesco entre ellos, ¡y no solo porque Silvia fue la esposa de Lacan después de haber sido la de Bataille! Ambos pusieron el deseo y el goce en el centro.

En el capítulo que da nombre al libro escribe: “Son las mismas paradojas que encontraba en el amor, cuando este se vuelve serio y promueve el rigor, como en los místicos, hasta el punto en que no se puede decir nada sin contradecirse y donde la perdición y la salvación se equiparan. Es allí donde, dice Lacan, palpamos ‘lo que debería ser el amor, si eso tuviera el menor sentido’”, ¿por qué el amor parecería no seguir el sentido?

La frase de Lacan que cito indica claramente que el amor tiene que ver con la lógica. Que haya un punto del discurso en el cual nada se pueda decir sin contradecirse se denomina en lógica la incompletud, que fue teorizada por Frege. Justamente a ella se refiere Lacan. El amor cuando es serio y riguroso como en los místicos sigue las vías de la lógica.

Menciona varias veces la década del sesenta, tan significativa para  Francia y la historia cultural occidental. En el capítulo titulado “Los años Lacan” dice: “De esos tiempos, en que el deseo era una palabra de carácter político, estamos hoy a años luz de distancia”, ¿a qué se refiere? ¿Cómo ve el deseo hoy?

Escribí en francés “De ces temps où le désir était un mot d’ordre politique, nous sommes aujourd’hui à des années-lumière“. Mot d’ordre refiere a “consigna” o “lema” político. Eso hoy resulta más verdadero que hace veinte años, cuando escribí ese texto. El deseo no está a la orden del día, ha sido relegado al olvido, como decía Lacan, relegado en beneficio de la ganancia o, a la manera de un cuestionamiento, ha sido remplazado por consignas más autoritarias, por ejemplo, los movimientos woke, incluso los transgéneros, o también el me too. Conformismos de todo tipo reinan hoy en lugar del deseo.

En relación a la pregunta anterior, ¿cuál es, entonces, el lugar del psicoanálisis hoy?

El lugar del psicoanálisis hoy, su función, su razón de ser consiste precisamente en dar lugar al deseo, proponiendo un espacio en el cual una palabra singular pueda desplegarse.

Gran parte del texto se centra en la escritura. Hacia el final la menciona como “una experiencia segunda”. En este libro, donde abundan anécdotas y relatos de su propia vida, ¿dónde se ubica la escritura para usted?

La escritura tomó el relevo del análisis. Al no haber encontrado respuesta en el diván a la pregunta por el enigma que constituía la experiencia interior que mencioné más arriba, me volví hacia los escritores, que de este modo han continuado el trabajo del analista en la transferencia. Así, escribiendo sobre algunos de aquellos en los cuales encontraba un eco a mi pregunta, llegué al final de ese cuestionamiento con una respuesta de la cual me sirvo en mi último libro Un arroyo poco profundo, que, sin duda, pronto va a ser traducido entre ustedes.

 

Nota actualizada el 13 de octubre de 2021

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