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La Escuela IDAES despide a Horacio González

El sociólogo y ensayista fue una figura intelectual ineludible, que marcó para siempre la carrera de muchxs de los que formamos parte de esta institución. Por eso compartimos las palabras con las que los despidieron varixs de nuestrxs docentes e investigadorxs.

Fotografía: Rocío González

“Con la muerte de Horacio González las ciencias sociales argentinas pierden una voz y una escritura original, potente, comprometida. Sus libros, sus intervenciones públicas y sus clases en varias universidades nacionales han marcado un modo de anudar las palabras y la política, la memoria y la historia, el saber plebeyo y el conocimiento ilustrado.”

Ariel Wilkis – Leer más.

 

“Horacio González fue uno de los intelectuales más importantes en Argentina y América Latina de las últimas décadas. Íntimamente enraizado con su país, intensamente entramado con todo el continente. Un pensador crítico y comprometido que puso el cuerpo tantas veces. Con una militancia política y universitaria que se remonta a los años sesenta, Horacio perteneció a cada época que le tocó atravesar y al mismo tiempo supo construir una distancia respecto a ellas.”

Alejandro Grimson – Leer más.

 

“Podríamos recordarlo por lo que nos dejó, que fue tanto. Sus textos, su prosa, sus ensayos. Por esa invitación permanente a interrogarnos por lo nacional (con sus pliegues y sus ausencias), a inquietar nuestros legados, a recuperar nuestras polémicas irresueltas. Y también podríamos recordarlo por su militancia, por todas esas fotos que guardamos de él rodeado de compañeros y compañeras: Horacio en esta unidad básica, en aquella marcha, en las escalinatas de la Biblioteca Nacional, en cada uno de los pequeños escenarios por donde transcurrió la historia política argentina de los últimos sesenta años.”

Lucía Álvarez – Leer más.

 

“Horacio González era una máquina de leer y entender. Nada era ajeno a su espíritu y se abocaba a todo para hacerlo propio, metabolizarlo y devolverlo iluminado por su propia posición. Su escritura contenía en pocas líneas, de una forma que era poética porque era necesaria para iluminar una comprensión, todas las premisas (amplias y sistemáticas) de su crítica y de su uso de los signos y las voces con las que conversaba, discutía, ironizaba o antagonizaba.”

Pablo Semán – Leer más.

 

“Primero Diego, ahora Horacio, rezo para que no le siga Charly. Esa es la serie en la que se inscribe para mí, y quizás para muchxs de mi generación, la figura de ese profesor de Marcelo T. por cuyas aulas entramos muchxs y muchxs salimos transformadxs. Sus clases eran lo más parecido a una performance, una invitación a experimentar en el cuerpo de la lengua las tramas de la historia. No sé si la estudiante que era entonces entendía algo de todo aquello, pero la certeza que el recuerdo trae se guarda en un verbo: cautivar. Eso hacía Horacio: cautivaba. Como el flautista de Hamelin conducía a su auditorio a través de su erudición a la osadía de asociaciones insospechadas, a una travesía por nombre propios cuyos destinos, cenit y ocasos, eran alegorías del ser nacional.”

Micaela Cuesta – Leer más.

 

“Se fue uno de los mayores intelectuales y sociólogos de nuestro país. Poseía una especial predilección por la palabra inteligente, sagaz y polémica. Pero, a su vez, se tomaba el trabajo de dotar a las ciencias sociales de una sensibilidad muy potente: esgrimir una palabra y un pensamiento no sometidos a los flujos pesados y rápidos de la opinión. Quienes transitamos por sus libros, sus clases o simplemente por su compañía en un bar porteño descubrimos un pensador generoso y con una vitalidad incansable de suscitar otras acciones y perspectivas.”

Esteban De Gori – Leer más.

 

“De la estirpe de José Aricó, David Viñas y Nicolás Casullo, Horacio González solía decir que la vida y los acontecimientos sociales conllevan una cuota de azar y contingencia que posiblemente no vayamos a resolver, una comprobación trágica de la condición humano que nos enfrenta diariamente a la vulnerabilidad tan temida, y que solo podemos compensar con el diálogo y el encuentro.”

Fernando Peirone – Leer más.

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Nota actualizada el 28 de junio de 2021

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