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Un estudiante de la UNSAM diseñó un dispositivo para automatizar sillas de ruedas

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Tomás Debeliuch, estudiante avanzado de Ingeniería Industrial en el Instituto de Calidad Industrial, creó un artefacto electrónico de bajo costo que se adapta a cualquier silla de ruedas y se controla por medio de una aplicación de software. La innovación fue presentada en la feria internacional Biel Light + Building y tuvo mucha repercusión.

Por Gaspar Grieco. Fotos: Pablo Carrera Oser

Néstor, el papá de Tomás Debeliuch, es propietario de una ortopedia en el barrio porteño de Villa Devoto. Una tarde, mientras revisaba el catálogo de sillas de ruedas, Tomás quedó impactado por la diferencia entre los precios de las motorizadas y las convencionales. Fue ahí que empezó a pensar cómo automatizar las sillas de ruedas comunes a bajo costo.

Tiempo después, ya en quinto año de la Ingeniería Industrial del Instituto de Calidad Industrial (INCALIN) de la UNSAM y el INTI, Tomás adquirió los conocimientos para concretar su idea. Fue durante la cursada de la materia Automatización y Control, dictada por Juan Carlos Mollo, cuando logró montar un dispositivo provisto de dos motores y adaptable a cualquier silla de ruedas. La novedad: se controla desde la aplicación de software ImpulsAR, que él mismo desarrolló.

“Una silla de ruedas motorizada no es de fácil acceso, incluso es un bien de lujo. Las más económicas están entre los 120 y los 160 mil pesos. Mi idea es acercar un producto más económico a la gente, porque cuesta menos de la mitad y es de mejor calidad y mucho más liviano”, cuenta Tomás.

La innovación también mejora el transporte de la silla de ruedas: se puede adaptar a una silla común, de tan solo 12 kilos, la cual puede ser plegada y guardada en el baúl de un auto pequeño junto con el dispositivo, transportable en una valija de mano. Las sillas de ruedas motorizadas pesan alrededor de 60 kilos, por lo que deben ser trasladadas en vehículos amplios.

“La mayoría de las sillas de ruedas motorizadas se importan de China. Si se rompen, los repuestos son carísimos —un motor puede valer casi la mitad del valor de la silla— e incluso, en ocasiones, hay que mandar la silla de nuevo a China para repararla. En cambio, nuestros dispositivos pueden arreglarse en nuestro taller a un costo mucho menor y con garantía nacional”, dice Tomás.

El proyecto fue presentado en la Bienal Internacional de la Industria Eléctrica, Electrónica y Luminotécnica Biel Light Building del 11 al 14 de septiembre. “Presentar el proyecto es una satisfacción muy grande. Ver que el público acepta lo que hiciste con tanto esfuerzo, es lo más lindo que te puede pasar”, celebra Tomás.

Nota actualizada el 23 de septiembre de 2019

2 comentarios

  1. Carlos dice:

    Hola, genial tu idea, y felicitaciones que puede ayudar a mucha gente.
    saludos.

  2. María Luisa Villada dice:

    Muy Buen trabajo, en pensar en las personas de meno recurso económicos, que las obras sociales de las pensiones no contributivas podrán realizar las coberturas.
    Lic en Ortesis y Prótesis
    Hosp. Nac.Prof. Dr. Alejandro Posadas

    P.D.: por que medíos podría comunicarme con el INGENIERO

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