Instituto de Investigación e Ingeniería Ambiental

Día Mundial del Agua: Derecho y legislación

En el Día Mundial del Agua, la profesora del Instituto de Investigación e Ingeniería Ambiental (3iA) Marta Litter ofrece un recorrido por las legislaciones que garantizan el derecho al agua para el consumo humano.

Por Marta Litter

En la conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en 1992 en Río de Janeiro (Brasil) se exigió la creación de un día para la concientización mundial sobre el uso del agua. La Asamblea General de las Naciones Unidas respondió a dicha recomendación designando el 22 de marzo de 1993 como el primer Día Mundial del Agua.

El tema elegido para 2018, “La Naturaleza del Agua”, busca explorar algunas soluciones basadas en la naturaleza para enfrentar los desafíos del siglo XXI, como el cuidado de los ecosistemas para garantizar la cantidad y la calidad del agua disponible para el consumo humano.

Cabe recordar que el 28 de julio de 2010 la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció el derecho humano al agua limpia y segura reafirmando que el agua potable y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los derechos humanos. Lamentablemente, 2100 millones de personas hoy carecen de agua potable en sus hogares, por lo que ven afectados su salud, su educación y sus medios de vida. En algunos lugares del planeta los hombres reciben el agua disponible en primer lugar, mientras que las mujeres y los niños deben recolectar el agua de fuentes distantes (a veces, ubicadas a varias horas de sus hogares) restando tiempo para su educación y esparcimiento.

El agua es un elemento esencial para el desarrollo sostenible. Los recursos hídricos y los servicios que presta son claves para la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental. El agua propicia el bienestar de la población y el crecimiento inclusivo, y tiene un impacto positivo en la vida de miles de millones de personas, dado que interviene en cuestiones que afectan a la seguridad alimentaria y energética, a la salud humana y al medio ambiente.

Como corolario, el sexto objetivo de la Agenda de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas se compromete a garantizar la disponibilidad de agua, su gestión sostenible y su saneamiento para todos los habitantes del mundo. La meta es reducir el malgasto del agua en un 50 %, aumentar su reciclado y garantizar el acceso al agua segura para el 2030.

 

Nota actualizada el 23 de marzo de 2018

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