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¿Qué es la fiebre chikungunya?

El investigador del Instituto de Investigaciones en Biotecnología (IIB) y especialista en virología Diego Álvarez explica qué es, cómo se previene y cuáles son los riesgos de esta enfermedad infecciosa que ya registra tres casos en el país.

Por Diego Álvarez*

La fiebre chikungunya es una enfermedad infecciosa producida en el hombre por el virus que lleva este nombre y que presenta como síntomas fiebre alta, fuertes dolores articulares –a veces también musculares-, dolores de cabeza, náuseas, cansancio y erupciones en la piel.

Se transmite al hombre por la picadura de mosquitos de la especie Aedes, que son los mismos que transmiten el virus del dengue y se reconocen fácilmente por sus rayas blancas en las patas. Los mosquitos se infectan con el virus cuando pican a una persona que está enferma; así el virus se multiplica en el mosquito y el ciclo de transmisión de la infección se reinicia cuando este pica a una persona sana.

Los síntomas aparecen luego de entre 4 y 8 días de incubación. Con la atención y tratamiento adecuados, en general los pacientes se recuperan por completo en pocos días y generan defensas, de manera que no pueden volver a infectarse con el virus; aunque en algunos casos los dolores articulares pueden hacerse crónicos.

No es frecuente que la enfermedad tenga complicaciones graves, y los casos de muerte son muy raros y están relacionados con otros problemas de salud. Los grupos de mayor riesgo son las personas mayores, niños menores de un año y embarazadas.

¿Un nuevo brote?

El virus se aisló por primera vez en el año 1952 en un brote en Tanzania y, debido a que los pacientes se encorvaban por los fuertes dolores articulares, se denominó a la enfermedad con la palabra “chikungunya” que significa “doblarse” en la lengua que habla el pueblo makonde, en el sudeste de ese país.

En los últimos días se confirmaron en Argentina los primeros tres casos, dos en la provincia de Buenos Aires y uno en Córdoba; los tres “importados” por turistas que  adquirieron la infección en República Dominicana y regresaron con la enfermedad a nuestro país.

La enfermedad reemergió luego de más de 20 años con brotes en África en 2004 y en las islas del Océano Índico en 2005. Otro brote en India entre 2006 y 2009 produjo más de un millón y medio de casos; y en 2007 el virus fue importado a Europa: se registró un brote en el norte de Italia con transmisión autóctona del virus.

La transmisión autóctona del virus significa que en el lugar donde ocurre un brote los mosquitos están infectados y transmiten la enfermedad a personas sanas.

A partir de diciembre de 2013 se ha registrado la transmisión autóctona de chikungunya en las islas del Caribe y en algo más de seis meses ha habido más de trescientos mil casos. Este altísimo número en el continente americano se puede explicar porque cuando los mosquitos Aedes pican a una persona infectada con el virus, lo transmiten rápidamente debido a que es nuevo para la región y toda la población es susceptible de infectarse porque no tiene defensas.

El riesgo de que el chikungunya se expanda a otros países de la región depende fundamentalmente de la presencia de mosquitos Aedes capaces de transmitir la infección.

En la Argentina el mosquito Aedes se puede encontrar desde las provincias del norte hasta Buenos Aires y se espera recibir nuevos casos importados de chikungunya. Para evitar brotes de la enfermedad en nuestro país, las autoridades sanitarias han comenzado con la difusión de la prevención y los alertas para la detección rápida de los casos que llegan importados. A la vez, se está realizando el mismo trabajo que se viene haciendo sobre el dengue para evitar la exposición y propagación del mosquito.

Prevención

La reciente experiencia con el virus del dengue, que es transmitido por el mismo mosquito, nos obliga a estar atentos y a reforzar la difusión de las medidas de control que incluyen la eliminación de recipientes que acumulan agua que puedan funcionar como criaderos de mosquitos en nuestras casas ya que sin mosquitos no hay transmisión.

Las personas que viajen a zonas donde hay brotes de fiebre chikungunya deben protegerse de las picaduras de mosquitos cubriendo brazos y piernas y usando repelentes, y deben estar especialmente atentas a la aparición de signos y síntomas característicos de la infección como son la fiebre alta y los dolores articulares que duran más de cinco días,  dolores abdominales y vómitos. Cuando una persona que vuelve de una zona donde circula el virus tiene estos síntomas debe ir al hospital para recibir tratamiento adecuado y un diagnóstico rápido, ya que la transmisión autóctona del virus comienza cuando un mosquito Aedes se infecta luego de picar a una persona con un caso importado de chikungunya.

Por el momento no hay vacuna ni tratamiento específico contra el virus y los pacientes enfermos reciben tratamiento ambulatorio para controlar la fiebre, calmar el dolor y evitar la deshidratación.

 

*Investigador del  IIB.

 

Nota actualizada el 18 de enero de 2016

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